By Fans Cup
Regístrate GRATIS en la web de aficionados del CD Tenerife.

Heliodoro Rodriguez López

Heliodoro Rodriguez López

 Heliodoro Rodríguez López

En febrero de 1946 sería nombrado presidente del C.D.Tenerife Heliodoro Rguez López, que hasta entonces había formado parte de muchas de las directivas anteriores. La gestión de este personaje de la sociedad tinerfeña se tornó clave para la historia del representativo. Consiguió que el club recuperase la titularidad de los terrenos del Estadio y propició la posterior remodelación del mismo.

Donó al club una colección de reproducciones de los trofeos que habían desaparecido en el incendio que sufrió la sede de la calle del Castillo en 1945. Tal fue la huella que dejó en el tinerfeñismo, que el Estadio acabaría llevando su nombre. El 4 de marzo de 1951 se descubrió un busto en su honor a su persona, que se situó en la antigua grada de Herradura.

Fue presidente del C.D.Tenerife durante el período que abarcó desde 1946-1950  y realizó importantes obras de remodelación del actual  estadio que lleva su nombre. El encargado de realizar el proyecto de renovación, fue el arquitecto Marrero Regalado y fue posible gracias al apoyo económico prestado por la Caja de Ahorros.Durante su mandato como presidente del CD Tenerife, Rodríguez López renovó por completo el estadio a partir de un proyecto de gran envergadura y cuyas directrices económicas trazó él personalmente

El Estadio  Heliodoro Rodríguez López se inauguró en 1925, después del nacimiento del CD Tenerife. Con anterioridad, el equipo blanquiazul disputaba sus encuentros en un descampado que había en la confluencia de las calles Alfaro y Miraflores, un solar que pertenecía a la sociedad Tenerife Sporting Club y que carecía de cualquier tipo de graderío. El público se agolpaba en las inmediaciones del terreno de juego y muchas veces lo invadía.
 

El Stadium, nombre con el que se bautizó antaño al Heliodoro, fue inaugurado el 25 de julio de 1925. Los periódicos de la época hablan de una entrada de 7.000 personas y el estreno acogió un amistoso entre el Tenerife y el Marino de Las Palmas. El primer gol fue obra del local Pascual y luego empató el grancanario Teodosio.

 

 

Ell 31 de agosto de 1952, el Heliodoro Rodríguez López, que hasta entonces era de tierra y ejercía incluso de canódromo, estrenó césped en un amistoso contra el Atlético de Madrid. El cuadro colchonero se desplazó a la Isla con todas sus estrellas de la época, esto es, Ben Barek, Carlsson y los canarios Alfonso Silva, Mújica y Hernández Lobito negro. Mientras, por parte tinerfeña jugaron, entre otros, Villar, Cuco, Tomás, Servando y Agustín. El partido finalizó con empate a uno.

El primer partido nocturno celebrado en el recinto capitalino se disputó el 2 de julio de 1954. El CD Tenerife se enfrentó a una selección regional y ganó por 7-2, con tantos de Villar, Tomás, Roberto, Padrón, Julio (2) y Juanito. La instalación corrió a cargo del ingeniero Carlos Díaz. A partir de ahí, el alumbrado sufrió sucesivas mejoras.

El legendario Ángel Arocha se encargó de romper la igualdad. Los anfitriones optaron por copiar las dimensiones del Metropolitano de Madrid, esto es, 105 metros de largo y 67,5 de ancho. La superficie de juego era aún de tierra.

Las Fiestas de Mayo del 49 fueron el marco idóneo para la inauguración de las primeras reformas significativas que se realizaron en el Stadium, que poco después pasaría a denominarse Heliodoro Rodríguez López, en honor al que fuera presidente blanquiazul y principal artífice de estas obras.

 

 

El Heliodoro se convirtió sin duda en el principal patrimonio del representativo. Y de ahí que antaño, en tiempos de crisis, fuera vendido al Cabildo para saldar las deudas contraídas. En su día, Heliodoro Rodríguez López había gestionado la recuperación de la propiedad y así lo consiguió en julio de 1940, pero tres décadas más tarde el recinto tuvo que venderse definitivamente a la institución insular, que continúa siendo su actual dueño. Ocurrió en febrero de 1970.

En la remodelación llevada a partir de finales de los 80, a cargo del arquitecto Carlos Schwartz, se salvaron algunos testigos de la obra de Marrero Regalado. Se conserva la antigua puerta de entrada al Estadio, en las confluencias de las calles San Sebastián y Rodríguez López, en el fondo oeste. Asimismo, en la entrada principal de San Sebastián se conservan parte de la estructural original.

Página creada por Ifara
Es probable que este artículo contenga material de la Wikipedia este material se usa de acuerdo a los términos de la licencia libre de documentación GNU